Presupuestos inteligentes. 3 pasos para atar tus finanzas personales de cabo a rabo

No se puede invertir en Bolsa sin antes ahorrar. Y no se puede ahorrar sin antes crear un presupuesto. Crear un buen presupuesto te ayudará a conseguir tus metas financieras y te dará una referencia de cómo gastar tu dinero.

Básicamente te hará más inteligente financieramente mientras te acerca aún más a tus objetivos de ahorro e inversión.

En contabilidad se define como el patrimonio neto entre la diferencia de activos y pasivos. Nuestra riqueza es la diferencia entre todo lo que valen nuestros bienes y pertenencias, restándole nuestras deudas y obligaciones.

Aplicando este principio contable en nuestro día a día podemos ver que nuestro riqueza o patrimonio es la diferencia entre los ingresos que generamos y lo que gastamos. En otras palabras, lo que conseguimos ahorrar. Ese ahorro puede aumentar si lo invertimos en Bolsa. Esa la principal razón por la que existe dinerobolsa.com.

Antes de invertir necesitamos tener dinero ahorrado y sobre todo una estrategia de ahorro mensual que nos permita destinar un porcentaje de nuestra fuente de ingresos a la inversión. Se suele decir que antes de invertir deberíamos tener un colchón para poder vivir 6 meses sin necesitar una fuente de ingresos. De esta forma podremos afrontar cualquier imprevisto que surja con tranquilidad.

Una vez creado ese fondo ante imprevistos, podemos, gracias a un presupuesto inteligente, ver qué porcentaje de nuestros ingresos destinamos al ahorro y a la inversión. Desde mi punto de vista creo que debería ser mínimo de un 10%. Aunque es algo que debe ser totalmente personalizado a cada persona o familia.

Tener un control de nuestras cuentas personales nos puede ayudar a ver lo tóxico que puede ser el endeudamiento en nuestras finanzas personales. Pagar un coche nuevo a plazos o una hipoteca puede mermar fuertemente nuestra capacidad de ahorro e inversión. Con un presupuesto verás mes a mes el fuerte bocado que le pega a tus ingresos.

A continuación, los tres sencillos pasos que debes seguir para atacar de cabo a rabo tus finanzas personales. ¡Que no se te escape un euro!

Esboza tu presupuesto paso a paso

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1. Define tus partidas contables más recurrentes:

Ponle una etiqueta a todos tus ingresos y gastos para identificarlos mejor. Algunas de las más comunes son…

  • Ingresos: salarios (después de impuestos), inversiones directas, dividendos, rentas percibidas por bienes inmuebles, otros…
  • Gastos fijos: fondo destinado al ahorro, impuestos, pago de alquiler o de hipoteca, facturas de agua, gas, electricidad y telefonía/Internet, seguros (salud, vida y hogar), educación, gastos personales fijos (como tu cuenta premium en Spotify y Netflix…), transporte, etcétera.
  • Gastos variables: gastos de la tarjeta de crédito, deudas y préstamos, mantenimiento del coche, reformas en el hogar, tickets de párking, gastos en restaurantes, entretenimiento, regalos, vacaciones o un cajón desastre para los gastos más difíciles de catalogar.

El primer paso es identificar las partidas de ingresos y gastos recurrentes que se repiten mes a mes. Es decir, los ingresos que percibes, así como los gastos fijos donde va a parar el dinero que generas. Básicamente hacer un análisis de nuestras cuentas personales, viendo de dónde entra el capital y hacia dónde se va.

2. Crea un plan de contabilización efectivo

Lo más útil que puedes hacer para tus arcas familiares es crear una hoja de cálculo desglosando cada uno de los ingresos y gastos arriba mencionados. Yo personalmente tengo un Excel donde contabilizo mes a mes todos mis flujos de tesorería. Lo que entra, lo que sale, y la diferencia que consigo ahorrar. De esta forma puedo gestionar a golpe de pájaro mi dinero. Puedo saber, por ejemplo, si hay alguna infiltración o se producen pérdidas extraordinarias algún mes.

Si quieres gestionar tu dinero de una forma más fácil puedes recurrir a alguna aplicación. Algunas que recomiendo especialmente son Fintonic, MyValue o Wallo. Puedes llevar un registro contable allá dónde vayas de todo lo que gastes apuntándolo en el móvil.

3. Ajusta los gastos según el feedback que recibas del paso dos.

¿Estás gastando demasiado en alguna partida de gastos específica? Apriétate el cinturón, o reduce de otra para seguir gastando más.

La vida es cambiante y nunca sabes por dónde te va a venir. No te asustes si tus partidas de gastos cambian con frecuencia o aumentan. Tienes que ser flexible y tener un margen de actuación. Aunque tienes que ser disciplinado y rígido en el porcentaje de dinero que quieres ahorrar. De lo contrario, el realizar un presupuesto resultará ser un pérdida de tiempo.

Inspiración para tu presupuesto

Un presupuesto óptimo aproximado que le funciona a la mayoría de la gente es:

  • Hogar (pago de alquiler, amortizaciones de hipoteca y facturas): 50-60% de los ingresos.
  • Inversiones en Bolsa: 10% de nuestros ingresos.
  • Ahorro (vacaciones, regalos, gastos imprevistos…): 5-10% de los ingresos percibidos.
  • Fondo flexible (dinero para disfrutar en restaurantes, en comprar ropa, cine, espectáculos, conciertos, tecnología…). En un rango que oscile del 20-35% de nuestros ingresos.

Lo más importante al principio es que conozcas tus ingresos y gastos fijos. Estos definirán en mayor medida tu presupuesto.

Recuerda que los hábitos capitalizan compuestamente en tu futuro. En elegirlos con inteligencia y cumplirlos con disciplina dependerá la mayor parte de los éxitos que consigas cosechar en tu vida.

El hábito de ahorrar al menos el 10% de tu fuente de ingresos principal e invertirlo en Bolsa hará que consigas comprar tiempo, tranquilidad y libertad financiera.

Un presupuesto inteligente y planificado será tu llave maestra para acercarte a tus metas financieras.

Espero que te haya resultado útil este artículo. Deja un comentario si tienes cualquier tipo de duda.

Un abrazo,

Jordi.

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